Cómo se construyen soluciones integrales
Durante nuestra gira por la provincia de Córdoba conversamos con Luciano Colombatti, ingeniero agrónomo y consultor técnico de Bayer Crop Science, para conocer cómo es el trabajo cotidiano detrás de una propuesta que combina tecnología, agronomía y vínculo humano.
Lejos de una rutina fija, el día a día de Luciano está atravesado por la articulación constante entre distintas áreas, plataformas y personas. “Nuestro rol es integrar todas las propuestas técnicas y comerciales que tenemos: maíz, protección de cultivos, digitalización y programas de agricultura regenerativa”, explica. Pero aclara que el foco no está solo en el producto, sino en cómo esas herramientas se conectan entre sí y con quienes las usan.
Una parte central de su trabajo es el contacto permanente con redes de terceros: empresas, distribuidores, fuerzas de venta y productores. Ese ida y vuelta permite nutrirse de experiencias reales, tanto técnicas como comerciales, para luego ajustar y mejorar las propuestas. “La idea es que no funcione una sola pata, sino que exista una sustentabilidad integral del negocio, donde lo productivo y lo social vayan de la mano”, resume.
El día a día
Las jornadas suelen comenzar con un repaso de mails y agendas, muchas veces virtuales, pero rápidamente el trabajo se traslada al lote. Recorridas de ensayos, visitas a campos, encuentros con productores y contratistas forman parte de la agenda semanal. En ese contexto, experiencias como la gira de FieldView por Córdoba son clave para validar a campo lo que se diseña puertas adentro y, a partir de eso, ajustar propuestas para generar mejores resultados.
“La mirada no está puesta en una situación puntual, sino en entender la agricultura desde un enfoque más completo y circular”, señala Luciano. Por eso, además de las recorridas, su trabajo incluye capacitaciones y un fuerte intercambio con áreas comerciales y de soporte en soluciones digitales, siempre pensando en sistemas integrados y no en negocios aislados.
La escena cotidiana del trabajo en el campo refleja tecnología aplicada a decisiones reales, una integración a un sistema productivo más amplio y el acompañamiento de personas que conocen los lotes y sus dinámicas. Así, el trabajo diario en Bayer se construye desde la cercanía, el diálogo y la búsqueda constante de soluciones.