Control de Malezas
El modelo de Control de Malezas fue evolucionando a través de los diferentes planteos productivos. Con la SD el modelo de cobertura total que predominó durante décadas - basado en la premisa de tratar al lote como una unidad uniforme – se cambió por el de aplicación selectiva.
Hoy, frente al aumento exponencial de resistencias genéticas y el incremento de los costos operativos, la aplicación selectiva no es un lujo tecnológico sino una necesidad estratégica para recuperar la eficiencia del control.
Evolución de la aplicación
La aplicación selectiva de herbicidas ha evolucionado a partir de distintos desarrollos tecnológicos que combinan sensores, electrónica de control y procesamiento digital de información para optimizar la detección y el tratamiento de las malezas.
Los sistemas de mapeo previo y aplicación dirigida basada en información georreferenciada, que combinan sensores remotos (imágenes satelitales, drones o sensores embarcados) con sistemas de posicionamiento GNSS para generar mapas de infestación y ejecutar aplicaciones variables / sectorizadas, suelen ser más eficientes si la máquina, además de tener dosis variable, posee corte pico a pico.
Esta tecnología permite una planificación estratégica del control, optimizando dosis y zonas de aplicación a escala de lote, con ventajas en la gestión agronómica y en la trazabilidad de la información. La incorporación de sistemas de visión artificial basados en cámaras RGB y procesamiento digital de imágenes, capaces de detectar patrones morfológicos y cromáticos en tiempo real permitió operar dentro de cultivos implantados, mejorando la selectividad espacial de la aplicación.
Entre sus ventajas se destacan una mayor resolución de detección y la capacidad de adaptación a distintos escenarios agronómicos.
Drones y la sectorización Inteligente de Malezas
Las tecnologías basadas en sectorización de malezas representan una etapa intermedia entre la pulverización uniforme y la aplicación selectiva en tiempo real. Mediante el uso de drones (UAV) o imágenes satelitales, es posible generar mapas georreferenciados de infestación que permiten realizar aplicaciones variables o sectorizadas, concentrando el tratamiento únicamente en las áreas con presencia de malezas.
Este enfoque reduce el uso innecesario de fitosanitarios y se integra fácilmente con pulverizadoras equipadas con corte pico a pico o control de dosis variable. La evidencia reciente confirma su potencial.
Ensayos a campo en Europa reportaron reducciones de hasta 47% en el uso de herbicidas en maíz mediante aplicaciones sectorizadas basadas en mapas obtenidos con UAV, sin diferencias significativas en rendimiento respecto a la pulverización convencional.
En relación con las especies de Malezas anuales, si tenemos en cuenta que esta tecnología sólo pulveriza donde detecta presencia de malezas y que buena parte del caldo asperjado queda retenido en el follaje de las mismas, se puede hacer uso de estrategias eficaces, pero que tienen un mayor riesgo de fitotoxicidad para los cultivos siguientes, tal es el caso del control de gramíneas en presiembra de maíz; o de latifiliadas, en presiembra de soja. En tales casos, se han obtenido ahorros del 70% de Clethodim en control de Echinochloa spp en presiembra de maíz no Enlist y de 82% de 2.4D, en presiembra de soja no Enlist.
Nuevo paradigma
La adopción de tecnologías de aplicación selectiva implica un cambio conceptual respecto del modelo tradicional de manejo de malezas basado en aplicaciones de cobertura total, donde el lote se gestiona como una unidad homogénea. La transición hacia una gestión por individuo requiere incorporar la variabilidad intra-lote como eje central de decisión, modificando criterios técnicos y operativos históricamente orientados a la maximización del rendimiento promedio por hectárea.
La aplicación selectiva no reemplaza otras prácticas agronómicas claves, como el uso de herbicidas preemergentes y residuales, ni las estrategias de Manejo Integrado de Malezas, sino que funciona como una herramienta complementaria cuyo mayor potencial se expresa en ambientes con alta variabilidad espacial.
Potenciar FieldView
El monitoreo y el manejo deben ser eficientes, y la digitalización de la mano de una herramienta como FieldView ayudan a conseguir ese objetivo. Monitorear y acceder a mapas de vegetación, logran imágenes donde se reconocen diferentes sectores de un lote que registran problemas. Además, también se pueden revisar campañas anteriores, dentro de la misma época del año, para ver la evolución histórica del problema de malezas en el lote.
Todo esto se complementa con la marcación a través de pines en posiciones georreferenciadas. Una vez reconocido el problema, se pueden hacer tratamientos puntuales a través de prescripciones.
En un manejo sectorizado de malezas, FieldView permite tener registrada qué cantidad de metros cuadrados se trataron y con qué cantidad de litros de la receta que se haya indicado, generando datos muy importantes para tener una trazabilidad completa de lo realizado en el lote.
FieldView siempre del lado del productor, haciendo más sencilla y eficaz la labor diaria de cada campaña.