ene 21, 2026

Datos para transformar la producción

Una de las principales tendencias actuales en la gestión agrícola es la telemetría, entendida como la capacidad de las máquinas de estar permanentemente conectadas y transmitir información en tiempo real.

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El avance de esta tecnología responde, por un lado, a poder ofrecer al productor un mejor servicio posventa; y por otro lado, la posibilidad de sentirse acompañado y respaldado por su prestador de servicios técnicos.

 

Además de la asistencia operativa, la telemetría permite recolectar datos técnicos y agronómicos de alto valor estratégico. Entre ellos se destacan parámetros como el consumo de combustible, la productividad operativa (ha/h), la eficiencia de uso de insumos y la calidad de labores. Estos indicadores, una vez procesados y analizados, se convierten en información agronómica aplicada, útil para optimizar el manejo de los sistemas productivos y mejorar la eficiencia en la utilización de la maquinaria agrícola.

 

De acuerdo con estudios realizados por el INTA y relevamientos privados, actualmente en Argentina existen más de 22.350 máquinas conectadas, que mapean digitalmente el proceso productivo de más del 70% de 38 millones de hectáreas sembrables del país (Fuente: Scaramuzza, F., 2025), convirtiéndose este sistema en una oportunidad inmejorable para todos los actores.

 

El asesor en agricultura de precisión, Diego Alvarez, asegura que la digitalización en el agro debe lograr pasar de un esquema con un dato tardío a un esquema con datos vivos: información que llega mientras todavía se puede actuar.

 

“Hoy es posible monitorear con frecuencia de días, variables que antes eran invisibles en tiempo real”, señala:

 

  • NDVI y vigor: cómo evoluciona la biomasa y el crecimiento relativo por ambientes.
  • Estrés hídrico y alertas: detección temprana de zonas que empiezan a “cortar” antes que el resto.
  • Comparación entre ambientes y tratamientos: no para “mirar mapas lindos”, sino para medir diferencias consistentes.
  • Seguimiento por capas: suelo + ambiente + manejo + clima, integrados en una misma lectura.

 

“Esto no reemplaza al agrónomo ni a la recorrida”, explicá. “Sino que la potencia aparece cuando la información digital organiza la mirada y prioriza dónde poner el tiempo y el dinero”, agrega.

 

La digitalización madura no es acumular información: es convertirla en decisiones repetibles. Tal como afirma Diego Alvarez, “Un dato cada seis meses es historia. Un dato cada tres días es gestión”.