“Con el uso de FieldView pudimos avanzar en la ambientación e identificación de diferentes ensayos para conocer más sobre esta enfermedad y sacar conclusiones”, introduce el experto, que conoce mucho sobre Mal de Río Cuarto en maíz.
“Puntualmente, en esta campaña, hicimos un trabajo de experimentación en un campo del cliente Eximia Grupo Pereda, que está sembrado con 26 materiales a la par, compuesto por híbridos comerciales, precomerciales y de la competencia, explica Marini.
Este es una de las centenares de posiciones en todo el país sobre las que la Compañía avanza en la investigación y desarrollo de materiales para ofrecer la mejor genética que contenga la mayor tolerancia al Mal de Río Cuarto y sus síntomas.
“Entonces, con FieldView utilizamos las imágenes satelitales e índices de vegetación para ubicar el ensayo, de forma tal que cada material explore los mismos ambientes”, describe.
“Luego, con una prescripción avanzada, variamos la densidad para definir la adecuada para cada sitio”, agrega.
Y, finalmente, dice que “a la hora de monitorear la enfermedad, establecimos pines digitales geoposicionados, en puntos estratégicos, que permitan evaluar la evolución de cada germoplasma por ambiente y desde el principio de su sintomatología”.