Por Equipo FieldView
Las herramientas digitales se convirtieron en soluciones para el manejo de la agricultura. No solamente son útiles para la gestión de cultivos con destino a cosecha y comercialización. En el estratégico sudeste de Córdoba, la digitalización se está empleando también para generar importantes datos en ensayos de maíz de segunda, un planteo productivo que crece en todo el país.
Franco Bardeggia es coordinador técnico zonal del Sistema Chacras, de AAPRESID, en esa región de Córdoba. También es asesor regional de los grupos Los Surgentes/Inriville y Justiniano Posse e integrante de AAPRESID Joven.
Justamente, en uno de los campos integrantes de la regional Justiniano Posse está utilizando la digitalización para cubrir la necesidad de contar con información que todavía no tienen en la zona.
"Si bien hay muchos y muy buenos análisis técnicos sobre el comportamiento de los materiales de maíz de primera y tardíos, no contamos con los mismos antecedentes sobre el comportamiento de híbridos de segunda fecha de siembra, implantados a fines de diciembre, sobre un cultivo de trigo", explica Bardeggia.
Así las cosas, en el campo de Julio Pérez, de la de la firma Justino Pérez Agropecuaria, al sudeste de la localidad de Bell Ville, unieron esfuerzos para evaluar la performance de un gran grupo de híbridos y avanzar en la generación de información de calidad.
Bardeggia lo explica claramente. “Este trabajo surge de la asociación de dos tipos de ensayos: por un lado, la Red de Ensayos de Maíces Tardíos de AAPRESID, y, por otro, la red de ensayos comparativos de rendimiento de híbridos de DEKALB -conocidas como FTN- que hace tradicionalmente Bayer y que nos propuso el técnico del centro de distribución Agroservicios SRL”, cuenta el joven asesor.
La elección de este sitio para los ensayos tiene sus motivos. “Los ambientes productivos del campo de Pérez son de excelente aptitud agrícola y tienen influencia de la napa freática, un factor aliado clave para hacer un doble cultivo de gramíneas”, especifica Bardeggia.
A partir de esto, pudieron independizarse, en cierta forma, de la erraticidad climática que tiene esta campaña, generar información y experimentar también con la agricultura del futuro. En realidad, es la agricultura del presente, que ya está creciendo mucho en esa zona, de la mano de la digitalización, como cuenta el asesor.