Por Equipo FieldView
La campaña de granos gruesos 2021/22 volvió a marcar un ciclo de sequía en la Argentina para los cultivos de verano. Y la nueva temporada agrícola que se inicia, la 2022/23, también estará afectada por “La Niña”, el evento climático que provoca precipitaciones por debajo del promedio.
Pero esta campaña seca, que estaba pronosticada por los climatólogos, también brindó una oportunidad a los productores y técnicos para hacer una planificación agronómica ajustada y aprender hacia el futuro.
Es lo que hizo, en la localidad de Arroyo Cabral, a 15 kilómetros de Villa María (Córdoba), el ingeniero agrónomo Alejandro Salaberry, quien tomó varias decisiones juntas para amortiguar el impacto del fenómeno.
Salaberry trabaja con productores de forma independiente y también integra el equipo de la empresa "Cultivar", en Villa María, del canal de distribución Selecta, de Bayer. Con esa experiencia y respaldo, eligió apoyarse en la genética y en la tecnología para enfrentar la falta de lluvias que se pronosticaba.
"La propuesta fue apostar, por un lado, a la genética estable de un híbrido de La Tijereta y, por otro, incorporar toda la información y datos surgidos de la campaña agrícola a una plataforma como FieldView", introduce.
La decisión de Salaberry hizo la diferencia en los momentos clave, sobre todo en el caso de agricultores que aplicaban baja tecnología.
"En esta zona, hay maquinaria con herramientas tecnológicas estándar, pero muchas no se utilizan. Por eso es importante que los productores conozcan más sobre las soluciones disponibles, sus funcionalidades y sus beneficios", afirma.