Lo que el productor vio cuando recorrió el lote ratificó lo que las Imágenes de Monitoreo le habían adelantado. Y, de esa manera, obtuvo la información que necesitaba para el próximo paso.
¿En qué consistió ese próximo paso? En tomar la decisión de hacer la aplicación del herbicida correspondiente, pero solo en esa parte del lote, con el consecuente ahorro de producto y mejora en el impacto ambiental comparado con lo que hubiera pasado si se aplicaba en todo el lote.
Puntualmente, la pulverizadora aplicó un graminicida, que permitió controlar al maíz guacho con eficiencia y que, de esa manera, la soja se desarrollara sin inconvenientes, como tenía que ser.