El área de innovación que tienen dentro de la Unidad de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA ha concluido que la relación costo-beneficio es lo más relevante para adoptar o no una tecnología.
CREA tiene hoy más de 2.000 productores de punta que están intercambiando información permanentemente, tratando de ser cada día mejores, y desde la entidad usan herramientas digitales también para capturar los datos de percepción y expectativas que tienen sus miembros sobre distintos temas.
Además, lo hacen para recoger la información que generan los grupos y así poder luego responder preguntas más técnicas sobre temas agrícolas, ganaderos o lecheros. “La digitalización en el agro nos ha dado una gran potencia para poder recolectar más cantidad de datos, de manera más rápida y mejor”.
De esa manera, sacan conclusiones pero, además, generan información que está a disposición de toda la red.
Las regiones del Movimiento CREA que hace más tiempo que hacen agricultura, que tienen más y mejor maquinaria, y que además cuentan con sistemas para generar información, capturarla y analizarla, son las que más utilizan la agricultura de precisión.
Pero hay mucha variabilidad interna dentro de cada región. Hay campos muy distintos incluso dentro de una misma zona. Algunos son muy parejos y encuentran menos valor en las herramientas digitales y componentes AgTech, mientras que otros tienen alta variabilidad y ven en ellas un aliado importante.
“Eso tiene mucho que ver con el rol del ingeniero agrónomo, el operario o quien sea que está a cargo del sistema”, dice Angeli.
El rol del humano cambia frente a estas nuevas tecnologías aplicadas al agro, desde el operario que maneja un tractor, que ahora, con el piloto automático, debe estar atento a temas nuevos, hasta el tambero, que deja de poner las pezoneras en las ubres de las vacas y ahora mira otras cuestiones del rodeo.
Pero también hay cambios en toda la cadena de personas que trabajan vinculadas al sistema productivo, como el contratista, el dueño del campo o el propio asesor, que deja de pensar las cosas más operativas y debe reinventarse para usar el tiempo que tiene en temas más estratégicos.