Y agrega que, “además, hay que compartir ese conocimiento. Para innovar primero hay que tener información. Por eso nos gusta basarnos en la ciencia”.
En ese sentido apunta también un reconocido programa de AAPRESID, que es el de Agricultura Certificada, que requiere generar muchos datos, procesarlos, registrarlos y poder mostrarlos.
“Este programa tiene un protocolo o un estándar, como dicen en la jerga de las certificaciones. Y el nuestro es de los más exigentes del mundo, dicho por los expertos globales en la materia. No por nosotros”, cuenta Roggero.
Precisa que esas certificaciones no solo incluyen buenas prácticas desde lo agronómico, técnico y económico, sino también estar pendientes de lo ambiental y lo social.
“Hay toda una serie de requisitos a cumplir, monitoreados por entidades auditoras internacionales, como SGS o IRAM, que con las herramientas tecnológicas que existen, de blockchain y trazabilidad, pueden brindar las garantías de que las cosas se hacen como corresponde, en línea con lo que buscan los consumidores actualmente”, dice el referente.
Agrega que hoy tienen más de 140.000 hectáreas en el país que están bajo esa certificación, una cantidad que es una de las más altas del mundo, aunque apuntan a seguir creciendo rápidamente.
En definitiva, la información y los datos son centrales para una entidad como AAPRESID, referente histórico en la innovación del agro argentino y que ahora, como dice Roggero, no tiene dudas sobre el enorme valor que aporta la digitalización a un negocio, como la agricultura, que tiene mucho para crecer apoyándose en ella. ©
Si querés escuchar la charla completa con David Roggero, podés hacerlo escuchando el podcast Agroevolución en Spotify.