Ante un manejo cada vez más complejo y con la necesidad de procesar cada vez más datos, la digitalización es clave para tomar cada vez mejores decisiones.
En ese contexto, Diez no duda en afirmar que el aporte de FieldView es clave para que el productor pueda implementar en el lote, con la mayor simpleza posible, las recomendaciones que brinda la empresa. “No solo hay que generar información, sino permitir que el productor la pueda aprovechar. Por eso una plataforma como esta tiene un rol tan importante”, agregó.
Como se dijo, un ejemplo de un escenario diferente del que existía hace algunos años es el de la generalización de las siembras tardías, que ya representa el 50% o más de la superficie de maíz de la Argentina.
“Su crecimiento implica nuevos desafíos. Si bien permite más seguridad desde el punto de vista productivo, subiendo el piso de rendimiento pero bajando el techo, significa también un nuevo escenario para el germoplasma, que interactúa de manera diferente con el resto de las variables”, destaca el responsable de las prácticas agronómicas de maíz de Bayer. Y agrega que “es ahí donde las soluciones integrales, incluyendo la digitalización, vuelven a aportar un gran valor”,.
La diversidad de escenarios hace que el manejo del maíz hoy sea más desafiante que antes, reconoce Martellotto.
“La agricultura de precisión permitió hacer ajustes de manejo sitio específicos, que si bien no son una práctica muy difundida, son cada vez más comunes para los productores que hacen siembra variable, que ahora van también por un manejo variable de otras prácticas”, relató.
Por ejemplo, indicó que eso sucede con las refertilizaciones, que ya no se hacen más con “recetas sábana”, sino que se pueden llevar a cabo en base a imágenes y en función también de las características de cada híbrido. Así, se puede llegar a un ajuste de nutrientes específico para cada caso.
Todas estas transformaciones modifican hasta la manera de elaborar los portfolios comerciales. Antes, los catálogos de semilla eran fijos y ahora se han convertido en plataformas digitales en las cuales los interesados pueden ingresar sus propias variables para sacar sus propias conclusiones.
“Las recomendaciones tienen que tener mayor variabilidad y dinamismo y eso es imposible sin la digitalización”, dice Martellotto.
Más allá de los cambios en el manejo, y como parte de un todo, el germoplasma y la biotecnología seguirán siendo partes indivisibles de un kit que permitirá seguir resolviendo cuestiones vinculadas con el manejo de insectos y de enfermedades.
Para eso, tanto Diez como Martellotto coinciden en la necesidad de cuidar la sustentabilidad de las tecnologías, por ejemplo con la realización correcta de los refugios cuando se siembran materiales Bt. “Todo esto también es más fácil con la digitalización”, coinciden.
Hoy, con el maíz convertido en el cultivo que mayor volumen de cosecha genera en el país, advertir las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías para seguir creciendo será determinante para los productores. Quien las adopte, tendrá, claramente, acceso a un mundo mucho mayor de oportunidades de seguir creciendo con el cereal. ©