Pérdidas precosecha, ¿Cómo medirlas?
Mucho se habla de las brechas productivas que intentan reflejar la diferencia de lo que se produce actualmente y lo que se podría producir si ajustamos detalles de manejo. Parte de esas brechas se componen por las pérdidas directas que se generan durante la cosecha, es decir, por la cosechadora. Pero no son las únicas, existen también las de precosecha, que deben ser evaluadas con la misma rigurosidad.
Las pérdidas de cosecha se llevan, en la mayoría de los casos, entre el 1 y el 3% del rendimiento de los cultivos de maíz, soja, girasol, trigo y cebada, es por ello que se debe trabajar fuertemente en el diagnóstico y a partir de ahí, encontrar soluciones para cada situación.
¿Cuánto grano podemos perder?
Nunca cero, hay tolerancias que se estipulan cómo guía para tener un punto de partida y un factor común entre evaluadores, productores y cosecheros. No es correcto usar el porcentaje del rendimiento, porque puede generar valores muy bajos tolerables para cultivos en mal estado o muy altos para cultivos en buen estado.
PÉRDIDAS DE PRECOSECHA
Recomendaciones antes de estimar pérdidas de precosecha:
- Buscar zonas de medición que sean representativas del lote o de cada ambiente dentro de los lotes.
- Se deben realizar antes de comenzar a cosechar o cuándo comienza y después de algún evento climático.
- Tener balanza de precisión: No recomienda contar los granos, mucho más exacto pesarlos y lleva menos tiempo. El conteo tiene enorme error experimental porque depende del peso de mil granos de ese grano (puede haber de diferentes tamaños). El peso de mil granos varía entre diferentes lotes por diversas razones propias de cada cultivo, el material genético y la evolución durante el ciclo de crecimiento y obtener el dato, lleva tiempo.
Asegurarse de hacer la demarcación de la zona de medición en un lugar alejado de la cosechadora para reducir riesgos de accidentes.
ESTIMACIÓN DE PÉRDIDAS PRECOSECHA EN MAÍZ- GIRASOL- SORGO
Elementos indispensables:
- 1 Aro o marco de alambre o manguera de 0,25m2 (aro de 56 cm de diámetro o marco de 50 cm x 50 cm)
- Vaso recolector
- Balanza de 0,1 g hasta 500 gr, de joyería (muy bajo costo)
- Celular/Tablet u planilla de papel para registrar información
- Cinta métrica
- Mapa digital o papel del lote
Metodología:
- Con demarcación de área de medición. Elegir sectores dónde marcar áreas de al menos 50 m2 (recomendable 100m2) abarcando al menos 5 surcos (recomendable 10)
- En esas áreas recolectar las espigas, panojas, capítulos que estén tirados en el piso o bien adheridos a plantas que están completamente volcadas (sin posibilidad de recolección por el cabezal). Se desgranan y se pesan y se calcula la pérdida en la superficie determinada y luego en kg/ha, si la humedad es diferente a la de recibo, si se desea se puede ajustar por merma.
- Para sorgo y girasol, utilizando un aro de alambre o manguera de 56 cm diámetro se recolectan los granos que están en el suelo en la zona demarcada. Se debe repetir la medición al menos 4 veces para representar 1m2. Si la distancia entre surcos es menor a 52 cm entre sí, se puede doblar el aro o usar un marco angosto.
- Paso siguiente se recolectan las pérdidas y se pesan. Si están cosechando en el lote, retirar una muestra de la tolva y medir humedad, ajustar peso por humedad de recibo.
PÉRDIDAS POR COSECHADORA
Recomendaciones antes de estimar pérdidas por cosechadora:
- La evaluación de cosechadoras es un trabajo en equipo, el técnico y el operario deben trabajar juntos para que la medición sea certera y permita generar la mayor eficiencia operativa y productiva posible.
- Si al momento de llegar al lote, ya se comenzó a trabajar, primero se debe hacer un recorrido en zigzag por la zona cosechada y observar la calidad del corte del órgano objetivo o bien la distribución de residuos, si se detectan problemas, antes de cualquier medición, recomendar hacer el ajuste correspondiente para mejorar esa situación.
- Una vez resuelto el punto anterior, hacer mediciones de pérdidas totales en la zona ya trabajada para tener una idea general de cómo está trabajando la máquina cosechadora.
- Se debe conocer el destino del grano. Las pérdidas tienen que estar balanceadas con la calidad del producto cosechado, al mismo momento que se estiman pérdidas, se debe monitorear la calidad del producto cosechado y conocer las tolerancias de ambas variables.
- Por seguridad, no determinar pérdidas al anochecer o con poca luz solar.
- Lograr compromiso entre evaluador y operario para que no haya cambios de velocidades cuando se va a medir respecto a cuando no se está midiendo.
Cosecha de la mano de Fieldview
Hoy día, con el avance de la tecnología a nivel global, las maquinas cosechadoras logran a través de la agricultura digital, transformar los datos recolectados en decisiones de planteo productivos.
En la actualidad, entre el 85% y 90% de las cosechadoras son compatibles con Fieldview. Los mapas generados durante los trabajos ayudan a corregir posibles fallas y a minimizar las pérdidas.
La clave del éxito radica en la capacitación continua y en la consolidación de una cultura organizacional orientada al dato: desde el mantenimiento preventivo de la maquinaria hasta la correcta carga de prescripciones en los monitores.
Este modelo de gestión permite reducir la brecha de rendimiento, mejorar la rentabilidad, cuidar el ambiente productivo y reinvertir en tecnologías.