Por Equipo FieldView
La tecnología adquiere, cada vez más, un rol transformador dentro de la agricultura actual. Su creciente participación en las decisiones técnicas, que ahora pueden ser más ajustadas en tiempo y espacio, está abriendo una nueva dimensión en los procesos productivos y sus resultados.
“La agricultura digital tiene mucha importancia en todas las regiones, pero es estratégica aún más en algunas zonas, como por ejemplo el noreste argentino (NEA), que tiene mucha superficie sembrada con cultivos de alto valor y donde es muy difícil llegar a tiempo a cada rincón del campo con los recursos tradicionales, lo que eleva los riesgos productivos”, explica Darío Oleszczuk, especialista en plagas y miembro del equipo de Desarrollo de Mercado de Bayer.
Oleszczuk recorre una extensa superficie en esa región, que conoce a fondo, pero las soluciones que comenta aportan beneficios similares en muchas otras, y en cultivos tan variados como soja, maíz, girasol, algodón, trigo y también especialidades.
Lo que este experto también conoce a fondo son los beneficios que aporta una plataforma de agricultura digital como FieldView, en cuestiones tan importantes como la sanidad de los cultivos.
“La digitalización, y sobre todo con la posibilidad de utilizar herramientas tan completas como esta, permite hacer mucho más eficiente el uso de múltiples recursos productivos y, al mismo tiempo, ayuda a tener sistemas más sustentables”, introduce.
En materia sanitaria, sostiene que la herramienta tiene múltiples ventajas, entre ellas poder anticiparse a los problemas y disminuir los márgenes de error. “Estas cosas son clave cuando se manejan grandes superficies, en las que se pueden producir pérdidas enormes de rendimientos cuando no se llega a tiempo a detectar y/o resolver un problema”, afirma el técnico.
En el NEA, y también en otras regiones, la presión de plagas, enfermedades y malezas es muy alta. En ellas, detalla Oleszczuk, “todo ocurre más rápido”.
Se refiere, principalmente, a la biología de las plagas que, debido a las altas temperaturas y la latitud de muchas regiones, tienen un desarrollo acelerado. “FieldView es clave en los monitoreos, para detectar los problemas a tiempo, poder resolverlos rápida y eficientemente y, así, minimizar las pérdidas, mejorando, en consecuencia, los márgenes económicos”, dice.
En esta campaña, en muchas regiones las precipitaciones de verano llegaron atrasadas respecto a lo que tradicionalmente ocurre. Eso generó -explicó el experto- una coincidencia preocupante: se sincronizaron los ciclos de los cultivos y las plagas más perjudiciales.
“En este contexto productivo, de superposición de ciclos, adquieren todavía más valor las herramientas de la agricultura digital que permiten contar con información en el acto para tomar decisiones”, afirma convencido.
En ese sentido, el experto detalla lo que sucede con ciertos ataques de orugas.
“Hay insectos que comienzan sus ataques en rodales -micrositios dentro los cultivos- y a partir de ahí se van expandiendo al resto del lote. Antes, si la recorrida que hacía el monitoreador pasaba por ese lugar, entonces había posibilidades de detectar el problema y dimensionar qué gravedad podía tener el ataque”, recuerda el ingeniero.