Actualmente, 162 productores participan del programa en la Argentina. “Estamos trabajando para que tengan una experiencia personalizada, pero iremos creciendo en los próximos meses”, adelantó su líder.
Para sumarse, el productor debe firmar su adhesión y marcar en FieldView el lote que va a utilizar. Luego se lleva a cabo una validación socio-ambiental, responsabilidad de la empresa Agrotools.
Esa compañía analiza una gran cantidad de bases de datos para chequear diversos parámetros, entre ellos que el lote en cuestión no haya sufrido deforestación en los últimos ocho años y que cumpla con las normativas vigentes de la localidad.
Una vez finalizada esa validación, se le asigna al productor uno de los consultores Pro Carbono, para comenzar a diagramar el plan de trabajo, que tiene una duración de tres años.
Para comenzar, se toman muestras de suelo y al final de los tres años se vuelven a muestrear los mismos puntos, para comprobar cuál fue la evolución del carbono allí.
Con la información de inicio, el consultor hace un diagnóstico del lote, tomando también los datos históricos que aporta el productor y los que se recogen desde FieldView y otras herramientas. “A partir de allí se hace una propuesta de manejo intensificado para el lote para los siguientes tres años”, cuenta Leguizamón.
En ese camino, el trabajo tiene dos partes.
Primero, la intensificación de las prácticas sustentables, como la siembra directa, la rotación de cultivos o la incorporación de cultivos de cobertura que aportan biomasa al suelo.
En segundo lugar, la adopción de los impulsores de productividad, como la genética y biotecnología de alto rendimiento.
Luego viene la optimización del uso de los fertilizantes, particularmente el nitrógeno, aspecto en el que se trabaja con la herramienta N-Smart desarrollada por especialistas de Bayer y que tiene gran impacto.
Así, la determinación de la densidad y la fertilización apropiada para cada ambiente es fundamental para que la productividad se eleve a un nuevo nivel. Y allí otra vez FieldView es clave, entre otras, con su herramienta de Prescripciones.
Finalmente, todos los procesos vinculados a la protección de cultivos también juegan un rol muy importante, y se llevan a cabo con las mejores tecnologías de productos, de aplicación y registración.