Hay herramientas como esa que son muy útiles para planificar, al igual que los monitores en las cosechadoras, que siguen siendo muy utilizadas entre los productores con los que tengo contacto en la zona”, apunta Viazzi.
La ingeniera observa que la digitalización y la incorporación de tecnología en general se registra con mayor fuerza en los establecimientos que cuentan con administraciones, que participan en espacios técnicos -como el caso de Aapresid- o aquellos que son asesorados por ingenieros agrónomos.
“En cambio, los productores que hacen un manejo más cerrado, más familiar, muchas veces se afianzan en una plataforma que cumple con sus viejas expectativas y ahí se quedan”, afirma. En definitiva, cree que todavía hay mucho espacio para crecer.
En ese sentido, considera que “hay que buscar asesoramiento, hay mucha disponibilidad de aplicaciones y de herramientas tecnológicas, para que cada uno pueda utilizar la que prefiera”.
La especialista sostiene que “hoy las plataformas nos brindan muchísima información y no toda es aprovechada. Yo diría, inclusive, que hay muchos productores que hasta desconocen múltiples funcionalidades de las herramientas que utilizan”.
Para ella, hay una base clara: “lo que no se mide, no se mejora, porque son los indicadores los que permiten tener en claro los diferentes impactos que sufre el sistema productivo y cómo mejorarlo”.
En ese sentido, también se refiere a los ensayos de los que es responsable en el estudio González Montaner.
En esos ensayos se utilizan mucho los mapas e imágenes satelitales, que permiten diseñar una ambientación de cada lote. “Podemos hacer muchas cosas con ellos, por ejemplo observar cómo se está comportando un cultivo frente a un tratamiento, simplemente viendo los colores”, menciona.
“Claramente, las herramientas digitales también nos ayudan mucho para detectar cuáles son las zonas de mejor potencial, o si hay alguna enfermedad en los lotes, o incluso si recién está empezando”, agrega.
La ingeniera considera que también hay otra utilidad muy importante de los mapas y la información digital: que permiten contar con información clave antes de salir a recorrer los lotes o, en el caso de los ensayos que ellos hacen, incluso las microparcelas.
Viazzi dice que los datos digitalizados, que se visualizan en una tablet, van sustituyendo cada vez más las planillas de monitoreo y las viejas anotaciones en papel.
Los ensayos que ella coordina incluyen variedades de trigo y cebada, aplicaciones de fungicidas, curasemillas, fertilización, densidades de siembra, dosis de fertilización, momentos de fertilización, entre otros elementos. Y en todos ellos las herramientas digitales son clave.